Cuando tenía el bar La Popería, en la calle de la Feria de Córdoba, llegó un momento en que el negocio tenía un ambiente muy pesado. No sabría explicarlo con palabras, pero se notaba. Había temporadas en las que todo parecía costar más de lo normal y tanto yo como personas cercanas percibíamos que algo no iba bien.
Conocía a Agustín y le pedí que revisara el local. Después de analizarlo, realizó una limpieza energética completa y una protección para el negocio.
Lo que ocurrió después fue lo que más me sorprendió. El ambiente cambió por completo. El local se sentía más ligero, más tranquilo y más agradable tanto para trabajar como para recibir a los clientes. La sensación de carga desapareció y todo empezó a fluir de una manera diferente.
No puedo demostrar con números lo que sentí, pero sí puedo afirmar que el cambio fue evidente para mí. Desde entonces comprendí la importancia que puede tener una limpieza energética en un negocio cuando se percibe que algo no está funcionando como debería.
Por mi experiencia personal, recomiendo este trabajo a cualquier persona que sienta que su negocio necesita recuperar equilibrio, armonía y claridad.
— José Ángel